6 mitos y realidades de la vitamina C

¿Has oído hablar de los beneficios de la vitamina C para la piel y para la salud en general? ¿Quieres adquirir algún producto con este nutriente, pero has leído informaciones contradictorias? Te recomendamos que sigas leyendo para saber qué hay de cierto y qué hay de mito en las afirmaciones que circulan por internet sobre el ácido ascórbico.

Desmontando falsos mitos de la vitamina C

En primer lugar, debes saber que la vitamina C es un nutriente esencial para el ser humano. También conocida como ácido ascórbico, este potente antioxidante cumple muchas funciones en el organismo. Como el cuerpo no la produce de manera natural, es imprescindible obtenerla mediante la alimentación o, si fuera necesario, con suplementos.

Las virtudes de este antioxidante son tantas que se ha llegado a presentar como un ingrediente casi milagroso para la salud y el rejuvenecimiento de la piel. No obstante, algunas de estas informaciones son confusas, exageradas o erróneas.

Descubre a continuación qué dicen los estudios sobre las afirmaciones más populares acerca de este nutriente.

1. La vitamina C evita los resfriados

Cuando llega la época de gripes y resfriados se acompaña de una amplia variedad de productos con esta vitamina para subir las defensas. Pero ¿son realmente efectivos para prevenir estas dolencias?

Los estudios demuestran que este antioxidante sí refuerza el sistema inmunitario y mejora las defensas ante las infecciones. No obstante, no todos los productos contienen la dosis necesaria de este nutriente. Por otro lado, la gripe y los resfriados tienen relación con muchos factores, por lo que tomar un suplemento nunca será una garantía completa de no infectarse.

2. Los cítricos son los alimentos con más vitamina C

Las frutas cítricas como el limón o la naranja son las que tienen una mayor fama de riqueza en vitamina C. Sin embargo, estos no son los alimentos con más contenido en ácido ascórbico. En las primeras posiciones del listado destacan la acerola, el escaramujo, la guayaba, el kiwi, la grosella o la fresa. Incluso están presentes algunas hortalizas como el brócoli, la col o el pimiento.

Por ejemplo, 100 gramos de acerola fresca pueden llegar a contener 4.023 mg de esta vitamina. En cambio, una naranja o un limón no superarán los 58 y 31 mg, respectivamente.

3. Es un antioxidante que evita el envejecimiento

No hay ninguna duda de que el ácido ascórbico es un gran antioxidante. Es decir, que protege ante la oxidación celular que ocasionan los radicales libres en el cuerpo, causantes del envejecimiento prematuro y de muchas enfermedades.

No obstante, no existe ningún suplemento que pueda evitar el proceso natural de envejecer. Lo correcto es afirmar que el consumo de antioxidantes como el ácido ascórbico ayuda a retrasar los efectos dañinos de los radicales libres en el organismo. Como estos afectan tanto de manera interna como externa, puedes notar una mejoría en la salud y también en la piel y el aspecto físico.

4. El ácido ascórbico produce manchas en la piel si se aplica como tópico

Este es un mito muy extendido: los productos faciales como cremas o sérums con vitamina C producen manchas si te expones al sol. ¿Sabías que no solamente no es cierto, sino todo lo contrario? Este componente antioxidante tiene la capacidad de prevenir el fotoenvejecimiento y mejorar los problemas de hiperpigmentación de la piel.

Por este motivo, puedes encontrar cada vez más productos faciales que tienen este ingrediente. Pero también es efectivo para el mismo fin si se consume, por lo que es muy recomendable en forma de complemento alimenticio para la piel.

5. Este nutriente protege de los daños del sol

Ahora ya sabes que el ácido ascórbico ayuda a combatir el estrés oxidativo que causan los rayos ultravioleta en la piel. No obstante, esto no significa que consumir o aplicarte productos con esta vitamina sea una protección suficiente para prevenir los daños del sol en el organismo. Para evitar riesgos, utiliza el protector solar adecuado para tu piel y exponte al sol en las horas de menor radiación.

6. Cuanta más vitamina C, mejor

Por último, si te quieres beneficiar de las virtudes antioxidantes de esta vitamina, no caigas en el error de abusar de ella. Sigue siempre las indicaciones y no sobrepases la dosis diaria recomendada: para mujeres adultas son 75 mg y para hombres adultos son 90 mg, con algunas variaciones para mujeres embarazadas, fumadores, etc.

Aunque es poco probable la intoxicación por una cantidad excesiva de ácido ascórbico, podría ocasionarte diarreas, náuseas o vómitos. Sin embargo, lo más habitual es que, si ingieres más de la cuenta, elimines la que no necesitas, sobre todo mediante la orina.

Ahora que ya tienes una mayor seguridad sobre las propiedades de la vitamina C podrás elegir un producto de calidad. Prueba los suplementos para la piel de la reconocida marca GliSODin, referente en nutricosméticos antioxidantes, antimanchas y anti envejecimiento.

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